Manejo del cólico renal
27 Dic 2018

Manejo del cólico renal


La presencia de piedras (litiasis) en los riñones o en las vías urinarias puede en ocasiones causar dolor. Cuando este dolor es intenso y agudo, en la región lateral de la espalda o donde se encuentra la vejiga, se considera que hay cólico renal. Otra causa del dolor puede ser una infección de los riñones llamada pielonefritis, ya que se produce una inflamación o una obstrucción del flujo de orina en las vías urinarias.

Saber qué hacer durante un cólico renal es importante para aliviar el dolor lo más rápido posible. Lo ideal es acudir ante un médico urólogo o el cuarto de urgencias, para que se realicen las respectivas evaluaciones clínicas e indiquen la realización de exámenes que demuestren la presencia de cálculos o de una infección en los riñones.

Los casos de cólicos renales aumentan en verano debido a las altas temperaturas y la escasa hidratación, aumentando la pérdida de líquido en nuestro organismo, tanto por transpiración como por respiración. Esto provoca un aumento de la saturación de sales en la orina, la cual se concentra y hace que las sustancias que se eliminan por la misma (entre ellas cristales) se acumulen y formen cálculos, también llamados litiasis o piedras.

Los cálculos renales son pequeños depósitos duros de sales y minerales que se forman cuando la orina se concentra. Los minerales se cristalizan y se adhieren formando piedras que, al ser evacuadas junto con la orina, pueden producir un cólico renal.

Síntomas
El síntoma más importante del cólico renal es el dolor en la zona costo-lumbar, que aparece de forma brusca y con carácter intenso. Por lo general, este dolor se irradia a la vejiga y los genitales, siguiendo una trayectoria descendente, aunque la irradiación depende del nivel en el que se encuentre la obstrucción. El dolor suele estar acompañado de náuseas, vómitos, y sudoración.

Asimismo, otros de los síntomas que el paciente con cólico renal puede presentar son:
- Hematuria: Es la presencia de sangre en la orina. Puede aparecer en pequeñas cantidades, por lo que se deberá detectar a través de exámenes de orina, o puede ser visible. 
- Disuria: Dificultad o dolor del paciente en la evacuación de la orina.
- Polaquiuria: Aumento del número de micciones durante el día, que suelen ser de escasa cantidad y que es síntoma de irritación o inflamación del tracto urinario. 
- Fiebre y/o signos de sepsis. 
- Anuria: Suspensión definitiva de la secreción de orina. Este es el signo de mayor gravedad

Diagnóstico
Para confirmar la enfermedad, el médico urólogo debe estudiar si el paciente presenta fiebre, ya que este síntoma puede llevar a otros cuadros clínicos que requieran abordajes diferentes.

Para el diagnóstico clínico, se determina la presencia de dolor de inicio agudo, de tipo cólico lumbar que se irradia a las ingles o a los genitales, si el paciente no siente una mejora ni con reposo ni con cambios de postura, presencia de náuseas y vómitos frecuentes. Después de esta evaluación, el especialista realizará una exploración física que consistirá en una exploración abdominal, mediante la cual se localizará la zona con mayor hipersensibilidad lumbar; y un examen de las constantes vitales para determinar que no se ha producido shock en el paciente o muestras de infección sistémica. Adicionalmente, el médico también puede ordenar la realización de otras pruebas como hemogramas, análisis de orina y exploraciones complementarias de imágenes como lo son la tomografía computada, radiografías del abdomen o ecografías abdominales, para detectar la localización de los cálculos.

Manejo del cólico renal
Para aliviar el dolor intenso de una crisis renal, es importante el uso de medicamentos que pueden administrarse por vía oral o inyectables, siendo este último el más eficaz. Entre los medicamentos están los antiinflamatorios, ya que además de aliviar el dolor, pueden disminuir el proceso inflamatorio que causa la hinchazón y empeora la crisis; los antiespasmódicos en ciertos casos, que ayudan a disminuir los espasmos en los riñones, la vejiga y en las vías urinarias; y los antibióticos, para combatir la infección en los riñones, si la hubiera. 

Otros tipos de medicamentos que también pueden ser indicados por el médico son los antieméticos, para aliviar las náuseas y los vómitos. Además de esto, después de la crisis, el médico también podrá indicar el uso de medicamentos para ayudar a eliminar el cálculo más fácilmente como los alfa bloqueadores.

El médico tratante también recomendará incrementar el consumo de agua. El paciente con piedra en los riñones debe beber de entre 2 y 3 litros de líquidos al día, divididos en pequeñas porciones tomadas a lo largo del día. La hidratación es esencial durante el tratamiento de la crisis como después de la misma, ya que estimula la formación de orina y el funcionamiento de los riñones, además de evitar que se forman piedras en los riñones en el futuro. 

Por otra parte, debe evitarse el exceso de alimentos ricos en oxalatos como la espinaca, el chocolate, la remolacha, el maní, las nueces, los mariscos, evitar los refrescos carbonatados o sodas, el café y algunos tés como el té negro, mate o verde. También se recomienda evitar el exceso de vitamina C, el exceso de proteína y disminuir la sal de la dieta. 

Mantenerse de reposo y descansar es fundamental en este período. Es normal que, al salir de la piedra o al pasar la infección, se mantenga alguna incomodidad o dolor en la región donde se encuentran los riñones, en la espalda baja, e inclusive haya dolor o incomodidad al orinar, también es posible que se observe sangre en la orina.

Si el dolor no responde al tratamiento con los analgésicos o si el tamaño de la litiasis es significativo, el urólogo colocará un catéter ureteral (en el interior del uréter), ya que debe intentar aliviar la obstrucción y expulsar los cálculos para que no persista el dolor.

En el caso de que se necesiten fragmentar los cálculos para facilitar su eliminación, se llevará a cabo la litotricia, procedimiento médico en el que se fragmentan el o los cálculos que obstruyen el riñón o la vía urinaria. Si las piedras, por su tamaño y localización, no pueden ser eliminadas mediante litotricia, se puede realizar una nefrolitotomía percutánea. 

Recomendaciones
Es importante acudir al médico siempre que el dolor sea muy fuerte e incapacitante. Esto puede indicar que está saliendo una piedra muy grande y tal vez sea necesaria la realización de una cirugía para su extracción, o puede tratarse de una infección del riñón que debe tratarse lo más pronto posible.

En el caso de haber sufrido de piedras en los riñones el tratamiento con una buena alimentación e hidratación debe ser realizado para toda la vida. Es fundamental mantener estos cuidados, porque los que ya sufrieron de piedras en los riñones tienen 40% de posibilidades de que vuelva a ocurrir un nuevo episodio en un período de cinco años.

Por Dr. Reynaldo Ross - Urología

Leído 75 veces Modificado por última vez el Jueves, 27 Diciembre 2018 18:20

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