Dolor pélvico crónico: síntomas, causas y tratamiento
10 Ene 2019

Dolor pélvico crónico: síntomas, causas y tratamiento


El dolor pélvico crónico es aquel que se presenta en el área situada por debajo del ombligo y entre las caderas, y que dura seis meses o más. Este dolor puede tener varias causas: ser síntoma de otra enfermedad o ser una afección en sí mismo.

Para las mujeres, esta dolorosa condición afecta su capacidad para trabajar socializar o tener relaciones sexuales, por lo que puede afectar su calidad de vida significativamente. La detección temprana de sus causas, así como su tratamiento son clave en la mejora de esta.

Si el dolor pélvico crónico es causado por otro problema médico, tratar ese problema puede ser suficiente para aliviar el dolor; sin embargo, en ocasiones no es posible identificar una única causa. En este caso, el objetivo del tratamiento estaría dirigido a reducir el dolor y los demás síntomas.

Síntomas
Cuando a la paciente le pedimos que localice el dolor, es común que pase la mano sobre toda la zona pélvica en lugar de señalar un punto específico. Asimismo, es posible que describa su dolor de una o más de las siguientes maneras:

- Dolor intenso y constante
- Dolor que aparece y desaparece (intermitente)
- Dolor constante.
- Dolores o calambres punzantes
- Presión o pesadez en una zona profunda de la pelvis.

También puede experimentar lo siguiente:
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Dolor con el movimiento intestinal o la micción
- Dolor cuando está sentado por períodos prolongados de tiempo.

Es posible que la molestia se intensifique después de estar parado durante períodos largos y se alivie cuando la paciente se recuesta. El dolor puede ser leve y molesto o puede ser tan intenso que faltas al trabajo, no permite dormir, ni hacer ejercicio.

Causas
El dolor pélvico crónico es una afección compleja que puede tener múltiples causas. A veces, un único trastorno puede identificarse como la causa; y en otras ocasiones, el dolor puede ser el resultado de varias afecciones médicas. Por ejemplo, es posible que una mujer tenga endometriosis y cistitis intersticial, ambas patologías pueden provocar dolor pélvico crónico.

Algunas de las causas del dolor pélvico crónico pueden ser:

Endometriosis: Se trata de una condición caracterizada por la presencia del tejido endometrial, que recubre el útero, fuera de este. Al igual que el recubrimiento uterino, estos depósitos de tejido se ven influenciados por ciclo menstrual; es decir, tienen fases de engrosamiento, rotura y sangrado todos los meses, a medida que los niveles de las hormonas suben y bajan. Debido a que este tejido está fuera del útero, la sangre y el mismo tejido no pueden salir del cuerpo a través de la vagina; permaneciendo entonces en el abdomen, donde pueden provocar quistes dolorosos y bandas fibrosas de tejido cicatricial (adherencias).

Problemas musculoesqueléticos: Se refiere a los Trastornos que afectan los huesos, las articulaciones y los tejidos conjuntivos (sistema musculoesquelético), como la fibromialgia, la tensión muscular del suelo pélvico, la inflamación de la articulación púbica (sínfisis púbica) o hernias.

Enfermedad inflamatoria pélvica crónica: Esta condición puede presentar si una infección de largo plazo, por lo general de transmisión sexual, provoca formación de cicatrices que afectan los órganos pélvicos.

Restos ováricos: Después de la extirpación quirúrgica del útero, los ovarios y las trompas de Falopio, es posible que, por accidente, queden pequeños vestigios del ovario, los que luego podrían dar lugar a la aparición de quistes dolorosos.

Fibromas: Estos crecimientos uterinos no cancerosos pueden generar presión o una sensación de pesadez en la parte inferior del abdomen. En casos poco frecuentes, provocan un dolor agudo, salvo que el suministro de sangre les empiece a escasear y comiencen a morir (degenerarse).

Entre otras causas están el Síndrome del intestino irritable, el Síndrome de la vejiga dolorosa (cistitis intersticial), el Síndrome de congestión pélvica y algunos factores psicológicos como la depresión, el estrés crónico o los antecedentes de abuso sexual.

Diagnóstico
El diagnóstico del dolor pélvico crónico se da mayormente por un proceso de descarte o eliminación, debido a que son muchas las causas que pueden provocar el dolor. Además de una entrevista detallada sobre el dolor, tus antecedentes médicos personales y familiares, el médico puede solocitar que se lleve un registro del dolor y de otros síntomas.

El diagnóstico también puede incluir la realización de un exámen pélvico, orientado a determinar la existencia de infección, tumores anormales o músculos tensos en el suelo pélvico; análisis de laboratorio para el descarte de infecciones como clamidia y gonorrea, así como para verificar el conteo de celulas sanguíneas e infecciones de las vías urinarias.

También puede solicitar la realización de pruebas de imagenología como la ecografía para ver imágenes precisas de las estructuras de los ovarios, utero y trompas, para detectar masas o quistes; y la laparoscopia, para detectar tejidos anormales o signos de infección.

Hallar la causa de origen del dolor pélvico crónico puede convertirse en un proceso largo y, en algunos casos, quizás nunca se encuentre una explicación clara. Sin embargo, con paciencia y una comunicación sincera, entre paciente y médico, se puede diseñar un plan de tratamiento que permita a esa paciente vivir a plenitud, sin molestias.

Tratamiento
Debido a la multifactorialidad de sus causas, el objetivo del tratamiento es reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida de la paciente. Si se determina una causa específica, el tratamiento se centrará en esa causa. No obstante, si no es posible identificar una causa, el tratamiento se enfocará en el control del dolor y de los demás síntomas. Para muchas mujeres, el enfoque óptimo implica una combinación de tratamientos, que incluye medicamentos como los analgésicos, tratamientos hormonales, antibióticos y, en ocasiones, antidepresivos.

El médico ginecólogo también puede recomendar algunas terapias o procesimientos, como la fisioterapia, que incluye ejercicios de estiramiento, masajes y otras técnicas de relajación pueden mejorar el dolor pélvico crónico; la neuroestimulación, una técnica que bloquea las vías nerviosas para que la señal de dolor no llegue al cerebro; las inyecciones de anestésicos en los puntos desencadenantes del dolor; y la Cirugía, que puede ser una laparoscopía o una Histerectomía.

Con cualquier problema de dolor crónico, tal vez sea difícil saber cuándo debes ir al médico. En líneas generales, pide una consulta con tu médico si el dolor pélvico perturba tu vida cotidiana o si los síntomas parecen empeorar.

Por Dra. Gladys Novoa - Ginecología

Leído 325 veces Modificado por última vez el Miércoles, 09 Enero 2019 15:50

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