Panasalud 2019
Amigdalitis a repetición
09 Abr 2019

Amigdalitis a repetición


Las infecciones de las amígdalas, una condición conocida como amigdalitis, son las responsables de hasta el 6% de los casos de ausentismo laboral y de un gran porcentaje de ausentismo escolar.

Los pacientes con amigdalitis de repetición ven muy afectada su calidad de vida, ya que les cuesta planificar sus tiempos o agenda, la cual tiene que sufrir cambios constantes debido a lo molesto de esta situación.

El otorrinolaringólogo es un médico especialista capacitado para la adecuada valoración del problema, desde determinar si efectivamente estos episodios de inflamación puedan corresponderse a infección y si este fuera el caso, pautar la recomendación más adecuada desde tratamientos médicos a quirúrgicos que pongan solución al problema.

Después de la adecuada valoración, en caso de requerirse un tratamiento quirúrgico, se realiza la llamada amigdalectomía.

Las amígdalas
Las amígdalas protegen contra las infecciones, pero en algunos casos, pueden convertirse en dañinas y es necesario extirparlas a través de la amigdalectomía, una cirugía de extracción.

Las amígdalas, ganglios linfáticos localizados en la parte posterior de la boca y arriba de la garganta, muchas veces son de gran tamaño, lo que dificulta respirar en la noche. También pueden capturar una gran cantidad de bacterias, provocando una infección, que se denomina amigdalitis. En cualquiera de estos dos casos, las amígdalas en vez de proteger, perjudican; haciendo necesario extirparlas.

El ser humano está constantemente expuesto a microrganismos, virus y bacterias, y las amígdalas ayudan a eliminarlas y prevenir infecciones en el cuerpo; sin embargo, la bacteria estreptococo es la causante de la infección de la garganta y amígdalas. Comúnmente, la amigdalitis es un cuadro que lo padecen niños de 5 a 13 años de edad, pero que también se ve en adultos. Debe ser diagnosticada y tratada correctamente para evitar complicaciones -actualmente poco frecuentes- como la fiebre reumática y la glomerulonefritis.

Síntomas y cirugía 
No todos los pacientes que han sufrido la infección son candidatos a la operación de amígdalas. Generalmente, la cirugía se vuelve una opción cuando se han presentado más de 3 cuadros de amigdalitis durante 2 años, o después de 6 en un mismo año. 

Otros síntomas de consulta son presencia de ronquido, dolor de garganta, infecciones a repetición, mal aliento (halitosis) o el encuentro de tonsilolitos (pequeños cálculos que se forman en una parte de las amígdalas). El tamaño de las amígdalas o la sospecha de un tumor amigdalino también pueden ser una razón para una amigdalectomía.

El examen clínico y diagnóstico, realizado por un otorrinolaringólogo, determinan si el paciente requiere o no de una amigdalectomía. El examen diagnóstico incluye una evaluación de la garganta y un análisis del cuadro clínico. Si es muy sugerente y no es algo reiterativo, el paciente puede empezar el tratamiento en forma inmediata. De tratarse correctamente, la infección desaparece en 10 días, aunque la mayor parte de los pacientes mejora notablemente luego de dos o tres días de iniciado el tratamiento con antibióticos; sin embargo, si el paciente es diagnosticado como idóneo para una cirugía, éste será intervenido quirúrgicamente a través de una amigdalectomía, una clásica de extirpación de amígdalas completa, que se realiza mientras el paciente está bajo anestesia general.

Post cirugía, el paciente se encontrará en la sala de recuperación, hasta que pueda respirar, toser y tragar, para luego iniciar el post operatorio en su casa. Esta cirugía no representa mayor riesgos, tal como sucede con otras intervenciones con anestesia. Por otro lado, se tiene un especial cuidado ante el posible sangrado de garganta, que se produce en un entre el 1 y 3% de los casos y que requiere de un control estricto y, en ocasiones, volver a dormir al paciente para cauterizar el vaso que sangra.

En dos semanas el paciente tiene una recuperación completa. Durante este tiempo debe mantener una dieta con todos los alimentos molidos, fríos o tibios. Debe permanecer los tres primeros días en reposo y durante el postoperatorio debe evitar el contacto con personas enfermas que lo puedan contagiar. Durante la recuperación, pueden notarse síntomas como dolor de oído o mal olor en la boca, el que se alivia bebiendo gran cantidad de líquidos. No se puede consumir aspirina, porque puede generar o incrementar el sangrado.

Si presenta síntomas de una posible de infección no espera y acuda ante un especialista.

Por Dr. Mario Grenald - Otorrinolaringología

Leído 35 veces Modificado por última vez el Martes, 09 Abril 2019 09:57

Formas de Pago

Síenta la confianza de nuestros métodos de pago seguros. Aceptamos sus tarjetas preferidas
VisaMastercard

¿Te Gusta Salud Chiriquí?

Compártenos y permite que más gente nos encuentre!